El cuestionario

Se trata de un test exhaustivamente estudiado, calculado y probado cuya eficacia hemos podido verificar tras todos estos años de trayectoria profesional, hasta tal punto que podemos garantizar que los problemas de comportamiento se resuelven en el 80% de los casos: algunos de ellos tardan menos de 15 días, mientras que otros necesitan algo más, entre dos y tres meses.

 

En cuanto al 20% restante, el correspondiente a los casos en los que los problemas de conducta no se han modificado o corregido del todo, la experiencia demuestra que ello ha sido así porque las personas propietarias no han terminado de practicar los ejercicios recomendados o bien porque algunos perros no pueden superar determinados condicionantes genéticos o experiencias traumáticas previas.

 

Citamos a continuación algunos de los comportamientos indeseados que puede solucionar el test:

 

  • Desperfectos en el hogar cuando el perro se queda solo.
  • Aullidos o ladridos durante la ausencia de las personas propietarias.
  • Evacuación de excrementos en casa tanto en presencia como en ausencia de las personas propietarias.
  • Agresividad hacia las personas propietarias.
  • Instinto de posesión para con la comida o los juguetes.
  • Imposibilidad de que nos aproximemos al lugar donde se halla el perro: sofá, cama del perro, cama de las personas propietarias...
  • Agresividad hacia las personas desconocidas.
  • Agresividad hacia los demás perros.
  • Miedos diversos: a las cosas, a los ruidos, a las personas adultas, a los niños, a los demás perros...
  • Imposibilidad de ser manipulado por las personas propietarias o por personas desconocidas.
  • Otros.